La inteligencia artificial (IA) está transformando los negocios y la sociedad de maneras antes impensables. Estamos ante un nuevo ciclo de innovación. Su impacto va más allá de la tecnología, influyendo en la forma en que las empresas toman decisiones, operan y generan valor. Para los miembros de una Junta Directiva, comprender los conceptos clave de la IA y su aplicación estratégica es fundamental para garantizar la sostenibilidad y competitividad de las organizaciones que lideran.
La IA no es simplemente una herramienta tecnológica; es un motor de disrupción que redefine sectores enteros. Empresas como Amazon y Tri han demostrado cómo la adopción de tecnologías digitales permite un crecimiento exponencial al automatizar procesos, reducir costos y crear experiencias personalizadas para los usuarios.
Un ejemplo destacado es el impacto de Amazon frente a Walmart. Mientras Walmart creció de manera incremental basándose en un modelo físico tradicional, Amazon, desde sus inicios digitales, logró un crecimiento exponencial que transformó el comercio electrónico global. Este caso subraya la importancia de comprender la naturaleza de las tecnologías exponenciales y cómo estas pueden ser adoptadas por cualquier organización.
Para los miembros de una Junta Directiva, esto implica entender que la IA no solo se trata de automatización, sino también de la capacidad de generar modelos de negocio innovadores y escalables que trascienden los paradigmas tradicionales.
Uno de los principales beneficios de la IA es su capacidad para analizar grandes volúmenes de datos y encontrar patrones que los seres humanos no pueden detectar con métodos tradicionales. Esto permite a las organizaciones tomar decisiones más informadas y basadas en evidencias. En sectores como el financiero, plataformas como Tri han utilizado la IA para democratizar la inversión, reduciendo barreras de entrada y haciendo que el proceso sea más eficiente.
Un miembro de Junta Directiva debe preguntarse: “¿Estamos utilizando los datos de manera efectiva para mejorar nuestra toma de decisiones?” La adopción de IA no solo debe enfocarse en optimizar operaciones, sino también en prever escenarios futuros y reducir riesgos. Esto es particularmente relevante en la gestión de riesgos financieros y la planificación estratégica.
Una de las características más poderosas de la IA es su capacidad para operar de manera ubicua, superando las limitaciones geográficas y escalando operaciones rápidamente. Esto se traduce en una oportunidad única para empresas en mercados emergentes, como los de América Latina, donde el uso de tecnologías digitales es significativamente alto en comparación con otras regiones.
Un ejemplo claro es la historia de Ubits, una plataforma de entrenamiento corporativo que, gracias a su enfoque en tecnologías digitales, escaló desde un mercado local a uno regional, logrando un impacto significativo en toda Latinoamérica. Para un miembro de Junta Directiva, esto resalta la necesidad de evaluar constantemente cómo las tecnologías, incluida la IA, pueden habilitar la expansión y el impacto global.
El uso de la IA también trae consigo importantes consideraciones éticas. Desde los riesgos asociados con sesgos en algoritmos hasta la protección de datos personales, los miembros de Junta Directiva deben asegurarse de que las organizaciones adopten un enfoque responsable y transparente. La inclusión financiera, como lo demuestra la plataforma Tpaga, puede ser un ejemplo de cómo la tecnología puede ser utilizada para reducir brechas sociales. Sin embargo, esto requiere un compromiso con la equidad y la sostenibilidad.
Un miembro de Junta Directiva no necesita ser experto en código o programación, pero sí debe desarrollar un “pensamiento exponencial”. Esto implica:
El concepto de “desaprender para reaprender” también es clave. Como lo demuestra el experimento con la “bicicleta inversa”, liderar en una era de disrupción requiere la capacidad de cuestionar cómo hemos operado tradicionalmente y estar abiertos a nuevas formas de pensar y actuar.
Para que una Junta Directiva lidere eficazmente en la era de la IA, es necesario:
En conclusión, la inteligencia artificial no es solo una opción tecnológica, sino una necesidad estratégica para las organizaciones que buscan mantenerse competitivas. Los miembros de Junta Directiva tienen un papel crucial en garantizar que la IA sea adoptada de manera efectiva, ética y alineada con los objetivos organizacionales a largo plazo. En la medida en que se adapten a este nuevo paradigma, estarán mejor preparados para liderar en un mundo cada vez más complejo e interconectado.
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